OLOR, PUREZA, TALLA Y PESO: LAS CUATRO CLAVES PARA ELEGIR UN DIAMANTE SEGÚN MOON DIAMONDS

  • enero 27, 2020

  • Moon Diamonds, una de las mayores firmas de importación y exportación de diamantes de España, nos adentra en la cultura del diamante descubriendo las cuatro variables que los definen a nivel internacional. Esta firma cuenta con más de veinte años de experiencia en el sector y celebra ahora su quinto aniversario en Madrid.
  • Para elegir correctamente un diamante se han de tener en cuenta el peso, el color, la pureza y la talla. Estas variables están recogidas en la escala Rappaport que define, en función de esas cuatro características, su precio, ya que el diamante es la única piedra preciosa que tiene regulado su mercado.
  • Moon Diamonds cuenta con oficina propia en una de las principales bolsas del diamante del mundo, la de Amberes. Esto permite que el mineral llegue al público final a mejor precio ya que no hay intermediarios. Recientemente, la marca se ha especializado en la compra venta de joyas y relojes de segunda mano.

Madrid, diciembre de  2019.– Moon Diamonds, una de las mayores firmas de importación y exportación de diamantes, nos adentra en la cultura del diamante descubriendo las cuatro variables que describen a estas piedras preciosas a nivel internacional. Para elegir correctamente un diamante se han de tener en cuenta cuatro parámetros: el peso, el color, la pureza y la talla, aunque según palabras de los expertos diamanteros “cada diamante es un mundo”. Estas variantes definirán su valía final que viene marcada por la escala internacional Rappaport, el estándar del diamante para la fijación de precios en base al color, la pureza y el peso. Esta tabla de precios es sólo para profesionales, nunca llega al público final.

Para pesar el diamante, Luna emplea un quilatero. Este utensilio debe su nombre al quilate, la medida con la que se expresa el peso de un diamante -un quilate (ct) equivale a 20 gramos-. “Evidentemente, cuanto más pese el diamante, más valor tendrá”, aclara Vítores. Además, el tamaño del diamante será mayor conforme mayor sea su quilataje. La segunda de las tres variantes que condiciona el precio en la escala Rappaport es el color. En la mayoría de diamantes el de color varía desde incoloro, es decir, blanco excepcional, a color. “Conforme más incoloro (blanco excepcional) sea, más alto será su precio”, apunta Luna. De este modo, el color de un diamante puede ser blanco excepcional +, blanco excepcional, blanco extra +, blanco extra, blanco, blanco ligero color +, blanco ligero color, ligero color +, ligero color y color. “Mirados a lupa, los diamantes con color, y por tanto de menor precio, suelen apreciarse de un tono amarillo. Por el contrario, los más valiosos se ven totalmente blancos”, incide Vítores.  La pureza, la tercera y última variante que condiciona la escala Rappaport, es quizás el concepto más complicada de entender. “Todos los diamantes, al ser un producto de la naturaleza, poseen trazas propias de su crecimiento”, ilustra Vítores. Y añade: “Con la pureza describimos las inclusiones, que son manchas en el interior del diamante que se produjeron durante su formación”.  No obstante, y dado que los diamantes con pocas o ninguna inclusión son muy raros, las normas internacionales establecen que “un diamante es considerado puro a partir del momento en que el ojo de un experto no descubriría ningún defecto con una lupa de 10 aumentos”.  En base a esto, un diamante puede ser: Loupe clean (máxima pureza y valor), Inclusiones diminutas, Inclusiones muy pequeñas, inclusiones pequeñas y piqué (mínimo de pureza y valor).

Pese a no estar contemplada en la escala Rapaport, la talla es una característica imprescindible a la hora de valorar un diamante. Ésta hace referencia a sus ángulos y proporciones. A su vez, la talla está divida en tres grados: proporciones, pulido y simetría. A su vez, cada grado se evalúa de acuerdo a cuatro parámetros: excelente –máximo valor-, muy bueno, bueno y pobre –mínimo valor-. En primer lugar, la proporción está basada en fórmulas científicas complejas y condiciona cómo un diamante refleja la luz. Por su parte, la estimación del pulido resulta de la observación de la presencia de estrías de pulido más o menos marcadas y de ralladuras o defectos de pulido. De acuerdo con la simetría, la talla de un diamante puede ser perfecta –mayor valor-, muy profunda y muy corta –menor valor-. La talla también marca la forma del diamante. En base a ella un diamante puede ser: diamante talla brillante –muy distinto de brillante-, diamante talla princesa, diamante talla marquise, diamante talla oval, diamante talla corazón, diamante talla pera, diamante talla esmeralda y diamante talla radiant.

Sobre Moon Diamonds

Moon Diamonds es una de las mayores firmas de importación y exportación de diamantes ubicada en la calle Velázquez, 46. Con más de 20 años de experiencia, cuenta con oficina en una de las principales bolsas del diamante, la de Amberes. Esto permite que los diamantes lleguen al público final a mejor precio, pues no hay intermediarios. Posee delegaciones en Córdoba, Sevilla y Madrid. La marca se encuentra actualmente en pleno proceso de expansión. Al equipo de expertos, formado desde el inicio por los hermanos Carlos y Nacho Luna e Ignacio del Pilar, se acaba de incorporar recientemente Ana Vítores como directora creativa. Ésta ha aportado a la firma el diseño personalizado de joyas, sobre todo, la creación de solitarios a medida. Además, en los últimos meses Moon Diamonds se dedica a la compra venta de joyas y relojes de segunda mano.