BODEGA DE QUINTÍN

Este hotel rural, ubicado en Villarejo de Salvanés a 48 kilómetros de Madrid, debe su nombre a Quintín, abuelo de la actual dueña del establecimiento, Irene García. Construido sobre unas bodegas del siglo XVIII busca recuperar la esencia y la tradición propias de esa época. Es ideal tanto para escapadas de fin de semana como para bodas o comuniones.

Se trata de un complejo con una superficie total de 2.000 metros cuadrados. La Bodega de Quintín cuenta con diez habitaciones dobles -una de ellas adaptada para personas con minusvalía- y una gran suite, ideal para bodas. Su oferta se completa con el jardín, la piscina, las terrazas, la discoteca situada junto a la bodega del siglo XVIII y el salón con capacidad para 220 personas.

 

Rios & Toth